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Bioseguridad y salmonella, ¿estamos protegidos?

gallina
14 Feb 2022

La bioseguridad es un conjunto de medidas sanitarias establecidas para prevenir la entrada y salida de agentes patógenos que puedan llegar a poner en riesgo la salud y bienestar de los animales en las explotaciones y, por ende, la salud humana. Y es todavía más importante cuando hablamos de zoonosis como salmonella.

Es necesario tener un programa de bioseguridad adaptado al sistema de producción en el que se vaya a trabajar y, aquí, hemos de destacar la importancia en la aplicación de estas medidas para lograr evitar un gran problema de cara a la salud pública: la salmonelosis en aves.

La salmonelosis es una de las toxiinfecciones más frecuentes en la industria alimentaria, siendo la principal causa el consumo de huevos y productos elaborados a partir de los mismos.

La salmonella enteritidis es el principal causante de salmonelosis por consumo de huevos en humana, mientras que salmonella typhimurium está más asociado al consumo de carne de pollo, cerdo o bovino contaminada con este serotipo.

Conociendo esto, ¿qué herramientas tenemos para asegurar nuestra explotación frente a la entrada y diseminación de salmonella y otros agentes patógenos?

En una granja existen varios puntos críticos, a través de los cuales pueden llegar los problemas. Para esto, se ha elaborado una Guía de buenas prácticas de higiene en granjas avícolas de puesta, elaborada por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, de forma conjunta con la Organización Interprofesional del Huevo y sus Productos (INPROVO) y contando con la ayuda de grandes expertos en el sector. Esta guía es un manual a través del cual se recomiendan unas medidas de bioseguridad para poder reducir al máximo el riesgo de entrada de salmonella en la granja y, a su vez, minimizar su diseminación a otras explotaciones.

granja

Esta guía ayuda al granjero a establecer un protocolo de bioseguridad adaptado a su explotación, cumpliendo de este modo los estándares que deberán ser evaluados por los servicios veterinarios oficiales.

¿Como se plantea en Europa el control de estas medidas para reducir la prevalencia de salmonella en todo el territorio?

Con la elaboración de Planes Nacionales de Control de Salmonella, donde se especifican -según el tipo de producción- las medidas a evaluar empleadas para lograr reducir la incidencia de estos serotipos en el territorio nacional. Estos planes comenzaron a llevarse a cabo en 2005. En el caso de la avicultura de puesta se ha conseguido reducir la incidencia de salmonella enteritidis gracias a la aplicación de estos programas.

La legislación básica aplicable a las explotaciones de ponedoras son los siguientes reglamentos:

 • R (CE) nº 2160/2003 sobre el control de Salmonella y otros agentes zoonósicos

 • R (CE)nº 1177/2006 respecto a los requisitos de uso de métodos específicos de control

 • R (CE) nº 1168/2006 respecto al objetivo de reducción de la prevalencia de Salmonella en gallinas ponedoras.

Las medidas de bioseguridad deber ser verificadas al menos una vez al año, normalmente acompañado del control anual oficial, siguiendo el protocolo que establece el Plan Nacional de Control de Salmonella para gallinas de puesta. Es por esto, que es uno de los puntos clave en la lucha frente a la Salmonella en aves.

El incumplimiento de estas medidas puede acarrear serias consecuencias, desde la inmovilización de la explotación, con las pérdidas productivas que sufrirían como consecuencia; hasta la pérdida de la autorización sanitaria de funcionamiento de esa explotación.

Pero junto a estas medidas establecidas, que se deberían seguir de manera estricta, cabe destacar la gran importancia de un programa vacunal que asegure la inmunidad de los animales frente a salmonella.

La conjugación de la aplicación de estas medidas de bioseguridad establecidas en aves de puesta junto con un programa vacunal completo frente a salmonella, es el arma perfecta a la hora de proteger a las gallinas.

Hasta ahora, el programa vacunal frente a salmonella E se aplicaba estrictamente durante la fase de recría, proporcionando a las gallinas una inmunidad que podía llegar hasta las 80 semanas de vida, en el caso de Primun Salmonella E

Actualmente, los ciclos productivos están siendo cada vez más largos y es aquí cuando surge la necesidad imperante de poder prolongar esa inmunidad frente a salmonella para de este modo conseguir proteger a los animales hasta el final de su fase productiva.

Aquí es cuando Calier se hizo eco de esta necesidad y puso en marcha un estudio que ha concluido con una variación en el SPC de Primun Salmonella E, en la cual se aprueba el uso de nuestra vacuna frente a salmonella enteritidis durante la puesta.

Con esto se ha conseguido dar a los productores un respiro en su lucha frente a salmonella, y poder estar más tranquilos de cara a los autocontroles y controles oficiales, ya que gracias a esta nueva dosis, se ha demostrado que la inmunidad puede llegar hasta las 95 semanas de vida de las gallinas.

En Calier queremos destacar la importancia y obligatoriedad de una aplicación de buenas medidas de bioseguridad junto con un programa vacunal eficaz. Si se falla en uno de estos puntos, puede que el esfuerzo acabe siendo en vano. A la hora de proteger tu casa, ¿cerrarías todas las puertas y dejarías una ventana abierta?

 

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