Pasar al contenido principal

Blog

La importancia del polen en la nutrición de las abejas.

miel
03 Nov 2021

Las abejas y las plantas una relación de mutuo beneficio.

Hay muchas plantas que necesitan ser polinizadas por las abejas para producir semillas. Por eso, con el tiempo han ido adaptando sus flores para atraer a los polinizadores. Colores llamativos, plataformas para posarse, y lo más importante la recompensa con alimentos, el néctar y el polen que recogen cuando van de flor en flor.

Las abejas trasforman este néctar en miel y el polen en pan de polen, generando las reservas colectivas de la colmena de las que poder alimentarse cuando escaseen los aportes externos.

 La dieta de las abejas se basa en la miel y el polen fermentado.

La miel aporta los azúcares (80%) y los minerales (0,5%). Y el pan de polen aporta también las, proteínas (20%), grasas (1%), vitaminas y compuestos bioactivos (antioxidantes, probióticos…)

Pero no todos los pólenes son iguales.  Hay plantas que producen un polen muy rico en proteínas como son los sauces y los chupamieles; otros tienen calores medios, como las colzas, el almendro; y otros pobres, como los girasoles, los naranjos, y las encinas.

También influye la meteorología. Si hay sequía la planta no puede producir granos de polen con muchos nutrientes; se puede apreciar claramente al microscopio, esos pólenes estarán deformes, pequeños y arrugados.

polen castaño
Polen de castaño normal: rico en nutrientes
polen arrugado
Polen de castaño arrugado, seco, malformado por frío o heladas: pobre en nutrientes

También influye en qué momento de floración está la planta. Al principio tiene gran necesidad de atraer a los polinizadores, por lo que el polen es muy rico en proteínas. Según va pasando el tiempo y se van fecundando las flores el % de proteína del polen va bajando, por lo que su capacidad nutricional también.

variacion de la proteina
Variación de la proteína cruda en polen de eucalipto cada 10 días (Invernizzi 2018).

En el polen podemos encontrar de 15-19 tipos de aminoácidos (Lipinski 2019) y 10 de los cuales son esenciales, es decir, la abeja debe ingerirlos en la dieta, ya que no puede sintetizarlos. Estos aminoácidos esenciales deben estar equilibrados entre ellos, para que la abeja los aproveche (ley del embudo: por más que eches solo entra lo que marca el mínimo).

Relación entre los % de aminoácidos (De Groot 1953):

Relación entre los % de aminoácidos
Relación entre los % de aminoácidos

No todos los pólenes tienen todos los aminoácidos esenciales. Algunos ejemplos: el eucalipto es deficitario  isoleucina, algunas variedades de girasol son deficitarias en triptófano.

Las abejas resuelven este problema recogiendo varios tipos de polen. Como norma para tener una buena alimentación proteica, y garantizar la presencia de todos los aminoácidos, en los cuadros de polen hemos de ver varios colores.

En la mayoría de los meses de entrada de polen podemos diferenciar más de 10 tipos, en pleno verano 4 (Pajuelo com. pers.), en monocultivos 1.

El proceso de fermentación en las celdillas del panal ayuda a conservar el polen, y le enrique en vitaminas, probióticos, y otros componentes.

celdilla

Las abejas jóvenes necesitan grandes aportes de proteína para colocarla en la jalea real, como se ve en la gráfica de contenido de leucina, un aminoácido, en la hemolinfa de la abeja. Puede apreciarse que después de los 15 días, cuando ya no producen jalea, el contenido en el aminoácido leucina de su hemolinfa baja a 1/5.

leucina

Si a las colmenas les falta polen variado disminuirá la producción de jalea real, por lo que habrá mayor mortandad de larvas, lo que dará una imagen de “cría salpicada” y larvas jóvenes “en seco”, sin jalea. Cuando esas larvas lleguen a adultas serán más pequeñas (“cortas”), más sensibles a las enfermedades, y vivirán y trabajarán menos.

cria salpicada
Cría Salpicada
Larvas sin jalea
Larvas sin jalea
 abeja  anormalmente “corta”
Arriba abeja normal, abajo anormalmente “corta”.

A lo largo de la temporada hay algunos momentos críticos de necesidad de polen, que son de dos tipos:

  • La arrancada en primavera, con su gran crecimiento de la población
  • El otoño, en el que es necesario un repunte de cría para repoblar la colmena con abejas jóvenes y bien nutridas que pasarán bien el invierno.

Para cubrir las necesidades de las colmenas en esos momentos podemos recurrir a dos tipos de acciones:

  • La trashumancia a floraciones adecuadas. Como ejemplo, dadas las características de nuestro clima mediterráneo, con épocas de ausencia de lluvias, el 80 % de las colmenas españolas son trashumantes (MAPA).

El aporte de piensos complementarios adecuados. Y aquí se ve claramente la situación si recordamos que en España se venden más de 30 formulaciones de estos piensos, más los que preparan una gran parte de los profesionales con sus propias formulaciones.

Estudios recientes sugieren que la mala nutrición de las abejas puede exacerbar los impactos negativos de las enfermedades infecciosas víricas y fúngicas. Y a la inversa, los parásitos y patógenos comunes de las abejas pueden afectar la fisiología nutricional de las abejas. Esto establece el potencial de retroalimentación dañina entre la mala nutrición y las enfermedades infecciosas, que pueden contribuir a la disminución en espiral de la salud de las abejas.

Feedbacks between nutrition and disease in honeybee health
“Feedbacks between nutrition and disease in honeybee health” (Adams 2018).

 

Not available in
This is not available in . You can go to the translated versions in these languages: